Parece mentira que, en poco más de 24 horas, hayamos pasado de la presión de evitar la catástrofe frente a los anfitriones a la tranquilidad de vernos en la lucha por las medallas. Ironías del peculiar calendario de este Eurobasket... y de la enorme transformación del juego de España.
La demostración de ayer contra Francia era exactamente lo que necesitabamos, tanto jugadores, como equipo técnico, como aficionados. Ante Lituania y Polonia ya se había notado una clara mejoría, pero quedaba la duda de si era real o si se debía a la escasa calidad de lituanos y polacos (sin menospreciar a estas dos selecciones, pero su casillero de victorias es lo que invita a pensar).
Leer más