Apenas hemos consumido 5 jornadas y media y parece que esta edición del SuperManager esté a punto de acabar. No llevamos ni un mes de competición y los managers ya nos hemos enfrentado a dos jornadas en las que hay que rehacer todos los cambios sobre la bocina (la gripe A ha sido la causante en ambas ocasiones) y a una jornada, la pasada, en la que no hemos podido seguir los partidos por la caída de ACB.com.
Visto lo visto, no me quiero imaginar lo que nos queda por pasar. Me niego a creer que el GBC-Bilbao va a ser el último partido suspendido por la gripe A este año, por lo que aún tenemos que vivir más jornadas en las que los cambios que hagamos el lunes no sirvan de nada, y los del sábado por la mañana... tampoco.
No me gustaría estar en el pellejo de los organizadores. Todos los años llueven críticas tarde o temprano, pero esta temporada parecen haberse levantado con el pie izquierdo. En la mitad de jornadas ha habido problemas graves y lo peor de todo, parece que la previsión es nula y las reacciones excesivamente dispares. En cualquier caso, siempre es de agradecer su trabajo. Y es que, ¿qué haríamos sin este maravilloso juego?